
Seguimos analizando la información disponible sobre el proyecto de investigación para comprobar la posible presencia de hidrógeno natural en el subsuelo de Navarra, Alava y Gipuzkoa. Al igual que hicimos hace unas semanas con Antonio Aretxabala, os traemos ahora aquí la aportación del activista Mikel Alvarez Forcada:
Ante las exploraciones de hidrógeno: Mantle8 kanpora!
Los permisos de exploración minera de hidrógeno natural concedidos a la empresa Mantle8 nos sitúan ante lo que puede ser el mayor proyecto extractivista jamás acometido en Euskal Herria. En efecto, las áreas de exploración son mucho más amplias que la sierra de Aralar y abarcan conjuntamente una superficie de 1680 km² que se extiende desde Abaltzisketa hasta Erdiz (Baztan, monte Erregerena) y desde Bakaiku hasta el valle de Esteribar (Larrasoaina) en el caso del permiso “Aralar I”, a la vez que el permiso de exploración “Aralar II” se extiende desde las cercanías de Araia hasta Gulina y desde el Valle de Lana hasta las proximidades de Legarda (cerca de Gares/Puente la Reina). Según los anuncios publicados el 30 de junio y 1 de julio en el BOE, estas áreas de exploración minera afectan a 56 municipios en Nafarroa, 4 en Gipuzkoa y 2 en Araba. También afectan a la Mancomunidad de Enirio-Aralar y la Parzonería de Entzia, asi como a numerosas Facerías de aprovechamiento de pastos para el ganado.

Cabe destacar que el territorio afectado se caracteriza por la presencia de importantes espacios de interés agro-ganadero, forestal y naturalístico como el Parque Natural de Urbasa-Andia, las Zonas de Especial Conservación (ZEC) de Entzia, Sierra de Lokiz, Sierras meridionales de Araba, Ríos Ega-Urederra y Arakil, Parque Natural y ZEC de la Sierra de Aralar, Robledales de Ultzama y Basaburua, ZEC Belate y ZEC Monte Alduide, entre otros.
Mantle8 dice que sus trabajos de exploración no causan ningún daño perceptible, pero una vez detectados yacimientos explotables, su actuación está encaminada a la extracción industrial del hidrógeno a gran escala mediante perforaciones. La empresa señala en la web mantle8.com/es/ que el objetivo de las exploraciones consiste en localizar reservas suficientemente amplias y explotarlas a escala industrial. Para ello, ha patentado una tecnología que acelera la exploración del hidrógeno mediante una combinación de análisis geológicos, geofísicos y sistemas de imágenes potenciadas por IA que permiten “mapear las ubicaciones óptimas de perforación”. “Ahora estamos trabajando con rapidez para obtener los permisos, implementar la tecnologia, perforar y lanzar los primeros proyectos al mercado”, afirma el jefe de la empresa. El programa de Mantle8 aspira a iniciar la extracción de 10 Millones de toneladas de hidrógeno natural en yacimientos comercialmente explotables para finales del año 2030.
La zona en la que su proyecto se encuentra más avanzado se encuentra en una amplia zona de la meseta de Lannemezan (al Este de Tarbes) y de los Pirineos occitanos en la región de Comminges (Haute Bigorre, Aure Louron, Barousse), donde la instalación de cientos de sensores le ha permitido recopilar millones de datos en una superficie de 700 km² y la empresa prevé perforar los primeros pozos en 2028. Además de ampliar ahora su actividades a Euskal Herria –donde “Aralar es el proyecto de exploración de hidrógeno natural de Mantle8 en los Pirineos españoles”— apunta a extender sus proyectos a otras zonas “prometedoras” de Europa, el Norte de África y el Próximo Oriente.
Mantle8 no dice nada sobre las consecuencias que el despliegue de este plan puede tener en términos de impactos ecológicos y sociales, ocupación del territorio, costes económicos y un largo etcétera. La extracción y explotación de hidrógeno natural a escala industrial supondrán un nuevo ataque al territorio. La profundidad de las extracciones podría eventualmente situarse entre 1.000 y 3.000 metros de profundidad, sin descartar cotas cercanas a los 4.000 metros. De manera evidente, este tipo de megaproyectos están pensados para fomentar el crecimiento y el capitalismo industrial. Ahora bien, incluso si se detectasen yacimientos de hidrógeno explotables para satisfacer varios siglos de consumo desaforado de energía, ¿es ese el tipo de sociedad que queremos? ¿Resistiría el planeta ese consumo? No puede ser que todo esté supeditado al mantenimiento de un modelo económico y social depredador.
Mantle8 ha publicado últimamente una “Declaración de intenciones – Permisos Aralar” en la que trata de ocultar bajo el velo de una actividad científica aparentemente neutra y benévola las finalidades claramente extractivistas del proyecto: afirma que “somos una empresa de exploración científica” y “queremos desarrollar el proyecto mediante el diálogo con el territorio”, insistiendo en que el Gobierno español habría autorizado “un programa de investigación científica” y que la empresa “reconoce la sensibilidad ecológica y la singular naturaleza kárstica del macizo de Aralar”… La geología al servicio de la industria minera y energética hizo que la ciencia de la tierra se convirtiera sin embargo en la ciencia del saqueo de la tierra –advierte José Ardillo en el libro “Las ilusiones renovables”. ¡No nos engañemos!.
Es preciso plantarse: informar, denunciar, pedir a los ayuntamientos y propietarios que no autoricen la realización de dichos trabajos de exploración, e invitar igualmente a todos los vecinos y excursionistas a limpiar la zona de cualquier artilugio sospechoso –sensores sísmicos, de medición de gases del suelo, etc.– que puedan encontrar. De hecho, la empresa publicó el 1 de julio en la sección “noticias” de su página web una información sobre estos permisos de exploración con la foto de un técnico haciendo una prueba de análisis sobre el terreno en un campo de cultivo situado bajo la Sierra de Lokiz en el valle de Allin (Lizarraldea), lo cual demuestra que ha empezado los trabajos sin haber esperado –al menos en el caso de Nafarroa– la ronda de contactos con los municipios afectados que ahora anuncia para las próximas semanas. Que no nos pillen desprevenidos: Mantle8 kanpora!
Mikel Alvarez Forcada.
