
Estamos asistiendo al boom de plantas de biogás en Navarra. Actualmente 11 proyectos han pasado por el BON y están pendientes de resolución. Son plantas de gran tamaño, concentradas en Tierra Estella, Murillo el Cuende y la Ribera. Han generado una gran preocupación en los pueblos y en el sector agrario por su potencial contaminante del suelo y de las aguas.
Actualmente hay 4 plantas de biogás privadas que utilizan 450.160 Tn/año. Si a ello añadimos las plantas proyectadas, se necesitarían 1.820.706 Tn anuales. Y aquí viene la pregunta: ¿Puede generar Navarra tal cantidad de residuos o éstos deberían ser importados de otras comunidades para abastecer a todas las plantas previstas?
A preguntas de Contigo Navarra – Zurekin Nafarroa al Gobierno para conocer la cantidad de residuos en Navarra, respondió el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente que según los datos de 2024 se producirían “10,9 millones de toneladas anuales” de residuos ganaderos y “205.225 toneladas anuales” del sector agroalimentario.
Para obtener estos resultados el Departamento señala haber utilizado los datos del Censo Ganadero de 2024. Junto a ello, la ratio de generación de deyecciones para cada tipo de animal que aparece en la OF 147E/2020 por la que se designan las Zonas Vulnerables a la contaminación por nitratos, para el caso de los estiércoles. Y para los residuos agropecuarios las estadísticas recogidas en el registro de las entradas en centros gestores de residuos de Navarra.
A primera vista, los 11 millones de toneladas de residuos que se reconocen vendrían a justificar la instalación masiva de plantas de biogás en nuestra tierra. Pero si rascamos bajo esta cifra, el cálculo real de residuos agropecuarios podría estar bastante alejado de la realidad. El resultado de la revisión que ha realizado la Fundación Sustrai dan una cifra muy distinta: en 2024 se produjeron en Navarra cerca de 3 millones de toneladas, tal y como aparece en este informe https://fundacionsustrai.org/files/2026/01/Informe-residuos-organicos-Navarra-2024.pdf. A nuestro juicio, este cálculo es más realista. En Cataluña, con una cabaña ganadera que multiplica por más de 6 la de Navarra, se producen 17.000.000 toneladas anuales.
Pero para que el análisis sea verosímil, no basta con unas cifras en bruto. Resulta imposible que todas las deyecciones animales que se producen en Navarra según el censo ganadero puedan ser recogidas y llevadas a las plantas de biogás. Así, habría que eliminar del cálculo las deyecciones de la ganadería extensiva, que se producen de manera dispersa en el campo y no es posible su recogida. También es necesario descontar la contribución de pequeñas granjas, que bien por el volumen escaso de residuos que generan, bien por su localización lejana a las plantas de biogás y/o porque ya utilizan sus residuos para otras actividades, no resultaría rentable para las plantas industriales.
De este modo, la cantidad real de residuos ganaderos que se podrían utilizar al año en Navarra sería del orden de 500.000 toneladas. Si a ello añadimos los residuos agroalimentarios ya citados, el total llegaría a unas 700.000 toneladas de residuos utilizables por este tipo de plantas en Navarra. Una cifra muy por debajo de las 1.800.000 toneladas que suman las necesidades de las plantas de biogás existentes y proyectadas. Y, sobre todo, contrasta de manera brutal con la cifra del Gobierno de Navarra que las hace aumentar hasta las 11.105.225 toneladas al año. Unos cálculos difíciles de explicar, y que a nuestro juicio se hayan sobredimensionados.
Finalmente, los datos que aportamos deberían servir para cuestionar radicalmente que las plantas de biogás que se proyectan en Navarra obedecen a la necesidad de gestionar adecuadamente los residuos de nuestra comunidad. Nada más lejos de la realidad. Se trata de un movimiento especulativo de empresas, que, aprovechando las ayudas económicas de los gobiernos, tratan de hacer pingües negocios, sin atender a las necesidades de la agricultura y ganadería local. Y porque detrás de este tipo de proyectos amenaza el aumento de la contaminación de nuestras mejores tierras agrícolas, utilizando residuos no agroganaderos.
Artículo de opinión firmado por Mikel Saralegi Otsakar y Martin Zelaia Garcia, miembros de la fundación Sustrai Erakuntza.
(Artículo de opinión muy resumido de nuestro informe completo, accesible aquí)