
La coordinadora Stop Biogás de Nafarroa ha entregado a la empresa Biogas Power Generation una carta respaldada por 10.000 firmas para exigir la paralización definitiva de las plantas de biometanización que tiene proyectadas en Viana, Los Arcos y Cintruénigo.
Hoy día 7 de Enero, la Coordinadora de Plataformas Vecinales STOP BIOGÁS de Navarra, donde están integradas las Plataformas Vecinales Stop Biogás de Viana, Los Arcos y Cintruénigo, ha entregado una carta en las oficinas de la empresa BIOGAS POWER GENERATION S.L. en Logroño.
En ella, las Plataformas exigimos que cesen en su intención de desarrollar los proyectos de plantas de biogás que su empresa, a través de las filiales B.Power Gen II SLU, B.Power Gen XI SLU y, B.Power Gen XV SLU, promueve en los términos municipales de Viana, Los Arcos y Cintruénigo, y que procedan a su paralización inmediata.
En la carta, les hacemos saber:
Que la exigencia de paralización de estos proyectos se sustenta en el respaldo de más de 10.000 firmas ciudadanas, recogidas en los municipios directamente afectados por este modelo industrial que amenaza la salud pública, el medio ambiente y el modo de vida de nuestros pueblos y comarcas.
Que no se trata de un gesto simbólico: es la expresión contundente de una voluntad social mayoritaria y consciente, que rechaza la conversión de nuestro territorio en un vertedero energético.
Que su empresa, no puede ignorar que la licencia social para operar —tan esencial hoy en día como cualquier autorización administrativa— les ha sido rotundamente denegada por la ciudadanía.
Que mantener la tramitación de estos proyectos en contra del sentir general de la población constituye una grave quiebra de los principios de responsabilidad social corporativa (RSC) que cualquier empresa está obligada a mantener, la quiebra de respeto al entorno y, por supuesto, de la mínima ética empresarial que toda compañía moderna debería asumir.
El territorio al que pretenden imponer sus plantas, no es un espacio vacío. Es un espacio habitado, trabajado y defendido.
Que sus decisiones empresariales tienen consecuencias directas sobre nuestras vidas, sobre el agua, sobre la tierra y sobre el futuro del modelo agrario y ganadero que sustentan nuestros pueblos y comarcas.
Por eso, les hacemos responsables de los daños ambientales, sociales y económicos que puedan derivarse de sus actuaciones, si persisten en esta línea.
Les exigimos que actúen con responsabilidad y anuncien públicamente la retirada de los tres proyectos, dando así, una muestra mínima de coherencia con los valores que toda empresa debería respetar.
