
La fundación Sustrai Erakuntza presenta su nuevo informe “El boom de las plantas de biometanización en Navarra. Sus residuos contaminarán nuestras tierras”. Lo hemos realizado para centralizar en un solo documento toda la investigación que hemos realizado en los últimos meses sobre esta nueva técnica, así como los proyectos que hemos podido conocer.
La biometanización es el intento de desarrollar una nueva forma de producir energía, que califican como renovable, para intentar saciar el enorme consumo que realiza nuestra sociedad. Sin embargo, es probable que el balance energético de estas plantas no sea positivo, y se produzca menos energía que la consumida en el proceso completo. Un ejemplo más de los graves problemas estructurales que tiene el despliegue que se realiza de la energía renovable.
La expansión de estos nuevos proyectos en la geografía navarra ha traído una importante movilización social que se inició a mediados de 2025. Ante la imposición de nuevos proyectos de biogás han surgido plataformas ciudadanas en Tierra Estella: Viana, Lodosa, Los Arcos, Mendavia, Arroniz… y en la Ribera: Cintruenigo, Rada, Melida… En todos los casos hacen frente a la desinformación, y a la manipulación interesada que hacen las empresas promotoras de conceptos como la sostenibilidad o la economía local.
Porque la tarjeta de presentación de estas plantas es siempre “impecable”. Pretenden descomponer la materia orgánica generada por la agricultura y ganadería, y producir biogás que se utiliza como combustible. Además, el residuo final resultante, el digestato, puede incorporarse a los suelos como fertilizante. Sin embargo, hay muchos aspectos oscuros de este tipo de empresas y de todo el sector. Porque las prácticas que realizan no son las adecuadas. Y porque los proyectos que han presentado tienen muchos aspectos perjudiciales y peligrosos.
No hay más que ver los graves problemas que ya producen en varias zonas de Navarra las plantas existentes. Es el caso de HTN, la planta de biometanización ligada a la macrogranja Valle de Odieta de Caparroso, y la planta de Mendigorria (Bioenergía Mendi). Todas ellas han producido graves problemas de contaminación de acuíferos y suelos. Y, además, vienen unidas al auge de las macrogranjas y la ganadería industrial en su conjunto. En el documento que presentamos se hace un repaso de los problemas que hemos documentado en Navarra.
Se trata, por tanto, de un documento en el que la fundación Sustrai Erakuntza pretende destripar cómo son los proyectos de biogás que nos vienen encima, y todos los aspectos que los rodean. Porque la problemática es muy grande, y es necesario desenmascararlos y denunciar sus malas prácticas. Algo que está completamente inmerso en los muchos y muy graves impactos que el ser humano ya causa al planeta y su capacidad de mantenernos con vida. Algo relacionado con la depredación que causa el capitalismo.
