
A las puertas de la mayor crisis ecológica, económica y social de los últimos tiempos, tanto al gobierno central como al foral no se le ocurre mejor cosa que seguir derrochando el dinero público en el saco roto del TAV. De los fondos europeos Next Generation de reactivación post Covid van a gastar en el corredor navarro la friolera de 145 millones de euros antes del 2026. Por si esto fuera poco, de los presupuestos generales 2022 para Navarra más de la mitad de la inversión va a destinarse al TAV: 52 millones de €.
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