
El Gobierno de Navarra ha anunciado la intención de cubrir con placas solares una parte importante de la primera fase del Canal de Navarra (57 kilómetros de los 98 construidos a cielo abierto y tres balsas de la 1ª fase, 183 hectáreas en total) con el fin de dar mayor uso a esta macro-infraestructura hidráulica que tanto dinero ha costado y cuesta a los bolsillos navarros.
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